Es el mismo perro, con diferente collar.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Es mucho collar para tan poco perro.
Perro muerto, ni muerde ni ladra.
Compañía de dos, mi perro y yo.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Más corre un galgo que un podenco.
Ladra de noche para economizar perro.
Cada perro, con su hueso.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Por el rastro se da con la liebre.
Ládreme el perro y no me muerda.
Variante: De casta le viene al galgo el ser rabilargo.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
A otro perro con ese hueso.
Mallorquina, puta fina
Perro que ladra no muerde.
Perro que no anda no encuentra hueso.
A veces sale más caro el collar que el perro.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
El perro con rabia, de su amo traba.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
Perro viejo no aprende trucos nuevos.
Ya los perros buscan sombra.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.