El dinero diario, es necesario.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Quiéreme poco pero continúa
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Hierba segada, buen sol espera.
¿Cuándo será el fin del mundo?. El día que yo muera.
Más vale un hoy que diez mañanas.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
La verdad padece, pero no perece.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
Lo que haces, encuentras.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.
Todo lo muy, es malo.
Boda mojada, novia afortunada.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Carne a carne, amor se hace.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
La mejor receta, la dieta.
La ocasión es la madre de la tentación.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Consejos vendo y para mí no tengo.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Dios acude siempre.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
El amor verdadero entra por el agujero.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.