A quien vela, todo se le revela.
La tierra que me sé, por madre la he.
La pasión embellece lo feo
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
No donde naces, sino donde paces.
Dulce y vino, borracho fino.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
El que mucho abarca, poco acaba.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Amor de amos, agua en cestos.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Hechos son amores y no buenas razones.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
El vino es la teta del viejo.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
El viejo que se cura, cien años dura.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Querer es poder.
La virtud en sí es un premio
De mi maíz ni un grano.
Eres lo que comes.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Todo lo que no se da, se pierde.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
El sol siempre reluce.
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Voz del pueblo, voz del cielo.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Orgullo, riqueza y hermosura son nada en la sepultura.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Decir refranes es decir verdades.
Madre y teja, no pierde por vieja.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Como te cuidas, duras.