La vieja escarmentada, pasa el río arremangada.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Mi secreto, en mi pecho.
El amor es como el agua que no se seca.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
La mayor ventura, menos dura.
La libertad es un pan bien cocido
Amor de niña, agua en cestillla.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
Toda desgracia es una lección.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Para poca salud, más vale morirse.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Agua limpia de fuente viva.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
El destino baraja, nosotros jugamos.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Para aprender, perder.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Querer y no querer, no está en un ser.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Casa hecha y mujer por hacer.
La ventura es paño que poco dura.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.