Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
El hablar mismo idioma.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Con pedantes, ni un instante.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
La que ha de pescar marido, lo saca de la tinaja.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Cada casa es un caso.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Madurar viche.
Pan a hartura y vino a mesura.
Adonde va el violín, va la bolsa.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Soñar no cuesta nada.
Maneja tu negocio; no dejes que él te maneje a ti.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Estoy que no me calienta ni el sol.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Carne de cochino, pide vino.
El calamar, en todos los mares sabe nadar.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Burro cargado, busca camino.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo