En arca de avariento, el diablo yace dentro.
Es más cargante que tener una pulga en la oreja.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
La oveja y la abeja, por Abril sueltan la pelleja.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
La sarna que no pica, a nadie mortifica.
Aquí te cojo y aquí te mato.
Los casados, casa quieren.
Habla directamente al corazón.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Sacar las castañas del fuego.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
El árbol que no da frutos, da leña.
Loro viejo no aprende a hablar.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Regla y compás, cuanto más, más.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Plata en mano, culo en tierra.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
No hay pero que valga.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Es agua derramada.
El vino con el amigo.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Leer entre renglones.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
El que no corre, vuela.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Una en el papo y otra en el saco.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.