Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Yegua que no has de montar, de tu paja ni catar.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
La espada apareció en este mundo debido al retraso de la justicia.
A la sombra del gitano, medra el villano.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
El corazón del justo, piensa para responder.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
El que la deba, que la pague.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
variante: Café hervido, café jodido.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Ojo al parche.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Creer a pie juntillas.
Donde manda el amo se ata la burra.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Tras cada pregón, azote.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Casamiento malo, presto es concertado.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
A confesión de parte relevo de prueba.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Labrar en barbecho, es labrar necio.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
El que con cojos anda se llama bastón.
Costurera mala, la hebra de a vara.
A la fuerza ahorcan.
A bien obrar, bien pagar.
Costumbre hace la ley.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Julio, siega y pon tres cubos.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Papel, testigo fiel.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.