Los justos pagan por pecadores.
Costumbre mala, desterrarla.
El que presta, a pedir se atiene.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Guardas bien y no sabes para quien.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
Quien hace, aplace.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
Tanto pedo para cagar aguado.
El padre para castigar y la madre para tapar.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Más groso que el Guelpa.
Júntanse las comadres y arde en chismes la calle.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Hacer favores, empollar traidores.
De casta le viene al galgo.
A fullería, cordobesías.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
Quien para ir a rezar duda entre dos mezquitas, terminará por quedar sin rezar.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Las manos del oficial envueltas en cendal.
Cuando al soldado le hablan de usted, o lo han jodido o lo quieren joder.
En arca abierta, el justo peca.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.