Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
A barba muerta, obligación cubierta.
Dios nos coja confesados.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Si vives de fiado, vives señalado.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Botas y gabán encubren mucho mal.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Quitada la causa se quita el pecado.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Fraile convidado echa el paso largo.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
Eso es meterse en camisa de once varas.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
Dios castiga sin palo ni piedra
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Échale guindas al pavo.
Comer arena antes que hacer vileza.
A un fresco, un cuesco.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Fiado has, tu pagarás.
Julio el mes más corto cuando hay peculio.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Quien madruga ojeras tiene.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
A gran pecado, gran misericordia.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Cada malo tiene su peor.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Quien anda mal, acaba mal.
El que pestañea pierde.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
El que presta su caballo para garrochar, y a su mujer para bailar, nada tiene que reclamar.