Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
No hacen viejos los años, sino otros daños.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Acometer hace vencer.
El corazón engaña a los viejos.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Chicharra que canta, calor adelanta.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Año derecho, de la era al barbecho.
Al músico viejo le queda el compás.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
A tal casa, tal aldaba.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
A ruin, ruin y medio.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Despedida de borrachos.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
La ocasión llega, llama y no espera.
Feo, pero con suerte.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Niebla en verano, norte en la mano.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Amor con casada, vida arriesgada.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Burro pequeñín, siempre nuevecín.
Si marzo no marcea, abril ventisquea.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
Ir de trapillo.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango