A padre ahorrador, hijo gastador.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Gallina vieja da buen caldo.
En el medio está la virtud.
El que rompe viejo, paga nuevo.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Entre más apuro menos prisa.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Más vale que sobre que no que falte.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
La verdad sale en boca de los niños.
Estornudos y frailes, salen a pares.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Pronto y bien no hay quien.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
El oficio hace maestro.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Boñigas hacen espigas.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
La crianza aleja la labranza.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Un pie calzado y otro descalzo
Donde se está bien nunca se muere
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
El uso es maestro de todo.
El que quiera honra, que la gane.
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
El que se apura, poco dura.
Tras cada pregón, azote.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Casa oscura, candela cuesta.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
A refajo verde, ribete encarnado.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
En buen tiempo, no faltan pilotos.