El que sale a bailar, pierde su lugar.
Música y flores, galas de amores.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Toda virtud está siempre entre dos vicios
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Buena es la costumbre en el bien.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Aire gallego, escoba del cielo.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Dame venta y te daré cuenta.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Que bailen los que están en la fiesta.
Quien no se arriesga no conquista
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Al loco y al aire, darles calle.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Planta y cría y tendrás alegría.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Quien tenga tiempo que no espere
Artero, artero, más non buen caballero.
Madre holgazana cría hija cortesana.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Calva buena, luna llena.
Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Bebe y ata la bota.