No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Sin trabajo no hay recompensa.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Fingir locura, es a veces cordura.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Al que dice la verdad le ahorcan.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Hazte responsable de tus actos.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Cada uno es artífice de su ventura.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Razones sacan razones.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Si quiere hacer las cosas mal, hazlas deprisa.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Cuenta y razón conserva amistad.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Quien nada hace, nada teme.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Mal empleada está la hacienda en quien no es señor de ella.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Ama y guarda.
La suerte nunca da, solo presta.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Dama tocada, dama jugada.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Paciencia piojo que la noche es larga.
Buena vida si refrenas tu ira.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.