En Octubre echa pan y cubre.
La experiencia no anda a prisa, ni tampoco se improvisa.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Hay quien no ve su camino.
Acá como allá, y allá como acá.
El que presta no mejora.
Cada cosa pía por su compañía.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Real ahorrado, real ganado.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Los ojos son el espejo del alma.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Más haces callando que gritando.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
El que apurado vive, apurado muere.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Madre hay una sola.
Barriga llena, aguanta trabajo.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
Tal vendrá que tal te quiera.
Hurta y reparte, que es buen arte.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Según con quien te encontré, así te trate.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
La rama que nace torcida, nunca se endereza.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
El dolor físico solo el que lo siente.
Lo que hace tu mano derecha que no lo sepa tu izquierda.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.