Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Paga adelantada, paga viciada.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El buen paño dentro del arca se vende.
El otoño de lo bello, es bello.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Cual es el rey, tal es la grey.
Hablar hasta por los codos.
La franqueza no es agravio, ni ser sincero es resabio.
Deja la h de ayer para hoy.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Bien vivió quien bien se escondió.
Libros y años hacen al hombre sabio.
De la risa al duelo un pelo.
Nada es bello excepto la verdad
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Bien vayas donde mal no hagas.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Hija que se casa, la casa paterna arrasa.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
A mucho vino, poco tino.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
De la boca del ladrón, todos lo son.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Donde manda el amo se ata la burra.
Alegría amagada, candela apagada.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Casa convidada, pobre y denostada.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.