Dios aprieta pero no ahoga.
No dejar títere con cabeza.
A viña vieja, amo nuevo.
Perfecto solo Dios.
Hombre chico, pensamientos grandes.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
La menta, el amor aumenta.
Beber, hasta la hez.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Por la víspera se conocen las fiestas.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Cerrado a cal y canto.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Inclinar la balanza.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
A chico pajarillo, chico nidillo.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
A enemigo que huye, puente de plata.
El buen hijo a su casa vuelve.
Idos y muertos, olvidados presto.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Gente de navaja, poco trabaja.
De ensalada, dos bocados y dejada.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
A buenos ocios, malos negocios.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
Lo de balde es caro.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Poderoso caballero es don dinero.
Mucho apretar, listo aflojar.
Lo más nuevo y más completo, pronto se torna obsoleto.
Bebo lo tinto y meo lo claro.
El sol brilla para todos.
¿Fiado?. Mal recado.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
La palabra es playa, el silencio oro.
Bien casada, o bien quedada.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.