Entre pitos y flautas.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Dios aprieta pero no ahoga.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Al comer retoños de bambú, recuerda al hombre que los plantó.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
No todos los que mean en pared son hombres.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Agua limpia de fuente viva.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Buey viejo, lleva el surco derecho.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
El haragán es el hermano del mendigo.
La democracia también genera hombres deshonestos
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Atender y entender para aprender.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Fragilidad tu nombre es mujer.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
O Corte o cortijo.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
Valentón y rufián, allá se van.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Primero comer, que ser cristiano.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
A mi, mis timbres.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.