El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
Los cobardes corren mayor peligro que otros hombres en una batalla.
El buen cirujano. opera temprano.
Hazte la fama y échate a la cama.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
A mi, mis timbres.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Abril llovedero, llena el granero.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
No dejes para otros lo que no quieras para ti.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
El que no aprende es porque no quiere.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
El buen hijo a su casa vuelve.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
O de trabajo o de trabajos muere el abogado.
Todo el mundo nace poeta.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
No se toman truchas a bragas enjutas.
De oveja negra, borrego blanco.
Junto a la puta y su garzón, no junto al ladrón.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Cabello luengo y corto el seso.
Como se vive, se muere.
Guay del malo y de su día malo.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
A hierro caliente, batir de repente.
Mal apaña quien no engaña.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.