Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Yerro es ir de caza sin perro.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Hablando nos entendemos.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Días de mucho vísperas de ayuno.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
El aprendizaje cuesta caro, y siempre se paga.
La sangre del pobre el rico se la come.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Intelecto apretado discurre que rabia.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Quien bien quiere, bien obedece.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Pan casero, de ese quiero.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
El tiempo vuela, que se las pela.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Del ahorro viene la posesión.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Tal padre, tal hijo.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Barba hundida, hermosura cumplida.
De bajada todos los santos ayudan
Si eres oveja, te comen los lobos.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.