Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Algún día, ahorcan blancos.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Ni tiñe ni da color.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
Pastelero a tus pasteles.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Quien menos procura, alcanza más bien.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Se lastiman a sí mismos los que hacen daño a los demás.
Jugar y pasear solo por recrear.
Quien virtudes siembra, fama siega.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Haz bien y vive alegre.
Para el solano, agua en mano.
Hasta los animales cuidan sus crías.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
El que habla es el que peca.
Los hombres positivos son lo que más errores cometen.
Es el mismo músico, pero con diferente son.
Quien escucha, su mal oye.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Las medias ni pa las mujeres.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
La esperanza es lo último que se pierde.
Al potro que le alabe otro.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
La virtud es de poco sueño.
Los burros se buscan para rascarse.