A los cien años todos calvos.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
El que se cae hoy puede levantarse mañana.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
La verguenza es último que se piedre.
Agua de llena, noche de angulas.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Jugar al abejón con alguien.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Hijo de tigre: tigrillo.
Las chicas enamoradas y los contrabandistas conocen los atajos
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Habla Marta y responde Justa; una puta a otra busca.
De desgraciados está el mundo lleno.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
El hijo que está en casa no es estimado por los padres.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Quien no canea, calvea.
Vino y pan andar te harán.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
En casa del gaitero, todos son danzantes.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Ama profunda y apasionadamente.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Más da el duro que el desnudo.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.