Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
A la mujer y a la mula, vara dura.
Bailar con la más fea.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
La belleza y lozanía, son flores de un solo día.
O faja o caja.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
A la hija muda, su madre la entiende.
Hombre avisado, medio salvado
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Cual andamos, tal medramos.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Conforme ven el traje, tratan al paje.
La ignorancia es muy atrevida.
Hay quien no ve su camino.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Llevar adarga para viivir vida larga.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
A chico mal, gran trapo.
El vino y la verdad, sin aguar.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Barba remojada, medio afeitada.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Los pastores serán brutales con las ovejas mientras las ovejas sigan siendo estúpidas.
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
En tiempo de campaña, apaña.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
De Cristo a Cristo, el más apolillado se raja.