Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
A cazuela chica, cucharadica.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Zapatero amigo, las suelas quemadas y el hilo podrido.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
Boca ancha, corazón estrecho.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Mujer pecosa, mujer candela.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
No hagas leña del árbol débil, haz palillos.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
Música y flores, galas de amores.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
No hay don sin din.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Hablando mal y pronto.
De todas maneras, aguaderas.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Hasta que a la meta no llegues, no te pongas los laureles. e Hasta que el cuerpo aguante.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Mallorquina, puta fina
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Al buen amanecer no te lo dejes perder.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Casa de muchos, casa de sucios.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Dos no riñen si uno no quiere.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
A casa nueva, puerta vieja.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.