El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
De suerte contentos, uno de cientos.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Ni todos los que estudian son letrados ni todos los que van a la guerra soldados.
El pobrecito no es loco, pero le falta muy poco.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Aún no asamos y ya pringamos.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
A casa vieja, portada nueva.
Moza ventanera, o puta o pedorrera.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Sé osado y serás afortunado.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Amor y señorío, no quieren compañía.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Chico bache y grande caída.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Quien siembra, siega.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Hija que casas, casa que abrasa.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Las uvas están verdes.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
Con buena gente, trataré yo; con gentuza, no.
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.