Entre bellacos, virtud es el engaño.
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Salir junto con pegado.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
En casa pobre, pocos cuentos.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Espéjate para que veas cómo eres.
Una deuda, veinte engendra.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Bailar la trabajosa.
Tal para cual.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Cantando se van las penas.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Enójate pero no pegues.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Para su madre no hay hijo feo.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
A buenas horas, mangas verdes
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
De diestro a diestro, el más presto.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Juramento, juro y miento.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Necio por natura y sabio por lectura.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
El que no ama, no se desilusiona.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.