El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
A mal Cristo, mucha sangre.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Llevar bien puestos los calzones.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
Año tuero, vaca y muerto.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Nada tiene al que nada le basta.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Tumbando y capado.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Jugar y perder bien puede suceder.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
A veces se llora de alegría.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Date prisa, pero no corras.
Abril, lluvias mil.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Mal mascado y bien remojado.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
A roma va, dinero llevará.
Donde aprietan, no chorrea.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
La prudencia nunca yerra.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.