El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
El corazón no sabe mentir
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Hasta ajustar, regatear.
Sin padrino no hay bautizo.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
La basura se deja solo a quienes trabajan con ella.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Amor sin celos, no lo dan los cielos.
Quien se excusa se acusa.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Quien bien siembra, bien coge.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
No eches más leña al fuego.
El mirón, ¡chitón!.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Buen amigo es el dinero.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Hacer ruido, para sacar partido.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.