Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Del mal, el menos.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Acójome a Dios que vale más que vos.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Ido el conejo me das consejo.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
La vida es así, y el día es hoy.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
Ese es carne de presidio.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
El que es buen juez por su casa empieza.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Saber de pobre no vale un duro
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Hacer buenas (o malas) migas.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
El que afloja tiene de indio.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Dos capitanes hunden el barco.
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
A gran prisa, gran vagar.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Ir a matar lobos no es para bobos.
En casa llena el loco no se apena.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Se heredan dinero y deudas
Jinca la yegua.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Hacer mangas y capirotes.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Buen pedidor, mal dador.