Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Cada palo que aguante su vela.
Boca con boca se desboca.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
A camino largo, paso corto.
Hombre casado, burro domado.
De aquí a cien años, todos calvos.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Tras el buen comer, ajo.
Juez que dudando condena, merece pena.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Al mal pagador, plazo corto es lo mejor.
A dos puyas no hay toro bravo.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
En las cosas del espíritu el que no avanza, retrocede.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
No eches toda la carne al asador.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
A buena mujer, poco freno basta.
Bueno de asar, duro de pelar.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Hacer de su capa un sayo.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
El poeta nace y no se hace.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.