Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Dicen que la educación se mama.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Quien dineros ha de cobrar muchas vueltas ha de dar.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
La gente miedosa, es más peligrosa.
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
Más chulo que un ocho.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Leerle a uno la cartilla.
No hagas bien sin mirar a quien.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
A buen adquiridor, buen expendedor.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Amar sin padecer, no puede ser.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Callemos, que el sordo escucha.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
El hijo de erizo con púas nace.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
Paciencia piojo que la noche es larga.
El que su nariz acorta, su cara afea.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
No hay mal que dure 100 años ni cristiano que los aguante.
Secreto a voces.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Nadie aprende por cabeza ajena.