Cuando como, no conozco; cuando acabo de comer, empiezo a conocer.
En hacer bien nunca se pierde.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Pisar mierda trae buena suerte
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Lo que siembres, recogerás.
De pico, todos somos ricos.
El que no arriesga, no pasa el río.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
El sordo no oye, pero bien que compone.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
La alegría es el mayor bien de la vida.
La que fácil llega, fácil se va.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Quien quiera saber, que compre un viejo.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
El flojo trabaja doble.
Cuanto más haces, menos mereces.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Agarrando aunque sea fallo.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
No se vive de lo que se ingiere sino de lo que se digiere.
Gobierna mejor quien gobierna menos.
Al que no admite consejo no se le puede ayudar.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Arriba canas y abajo ganas.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.