Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Cada necio quiere dar su consejo.
Si eres oveja, te comen los lobos.
La oveja de muchos, el lobo la come.
No te asombres por poca cosa.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Vísteme despacio que estoy de afán.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Más vale mendrugo que tarugo.
Quien escribe mucho desvaría
Cazador con levita, quita, quita.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Se defiende más que un gato boca arriba.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
La zorra se conoce por la cola.
La ocasión es la madre de la tentación.
Dar al olvido.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
Confesión obligada, no vale nada.
La alegría en el alma sana se cría.
Compuesta, no hay mujer fea.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Dar tiro.
El que vale, vale, y el que no a la Marina.
Blanco o negro, el perro siempre es perro.
De lo que no veas, la mitad sólo creas.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
¿Tú liebre, y vas a cazar?.
En vender y comprar, no hay amistad.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
La caca, callarla, limpiarla o taparla.