Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Más vale despedirse que ser despedido.
Lo que siembras cosechas.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Ir por lana y volver trasquilado.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
¡Oh!, Virgen del buen consejo, ayúdale al más pendejo.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
Más vale pocos muchos, que muchos pocos.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
La guerra y riesgos masivos, tiene también incentivos.
Quien no miente no viene de buena gente.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
La Justicia es muy cretina si no mata al que asesina.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Callado mata conejo.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
A enfermedad ignorada, pocas medicinas y a estudiarla.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Si orejas curiosas no hubiera, malas lenguas no existieran.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Hombre chiquitín, bailarín y mentirosín.
El dinero y el amor son dos cosas que no se pueden ocultar.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Hijo de gato caza ratón.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
El que persevera triunfa.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Quien no oye consejos no llega lejos.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
La amistad, la que quieras, pero la cebada, a veinte la fanega.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
No jales que descobijas.