No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
La palabra es playa, el silencio oro.
Donde hay pelito, no hay delito
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
Que todo es ilusión menos la muerte.
Guárdeme Dios de perro de liebres, piedra de onda, casa de torres y mujer sabionda.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Ni en pelea de perros te he visto
Una buena dote es un lecho de espinos
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Creer a pie juntillas.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
A quien mucho miente, le huye la gente.
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
La edad primero que la belleza.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Salud perdida, salud gemida.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
A la vejez, dinero y mujer.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
Guárdate de la furia de una mujer despechada.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
El vicio, saca la casa de quicio.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Buen amigo es el dinero.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.