Quien bien imagina, llámese adivina.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Mucho sabe quien callar sabe.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Cada uno se apaña según tiene maña.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Entender lo bello significa poseerlo
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Unos saben lo que hacen y otros hacen lo que saben.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
La sabiduría es como una mujer legítima, no permite otra mujer en su casa.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
El interés tiene patas.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Dios sabe lo que hace.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Razones sacan razones.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Cuanto más amistad, más claridad.
En chica cabeza caben grandes ideas.
En donde la fuerza sobra, hasta la razón estorba.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Para saber, has de leer.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Tretas y tetas pueden más que letras.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
La ignorancia envejece como el búfalo, su grasa crece, más no su sabiduría.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Cuando hay necesidad de tomar una decisión y actuar, el hablar es inútil.
Secreto entre mujeres, secreto no eres.