Cuando hay sospechas, haya cautela.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
No dejar títere con cabeza.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Es más confiable la más pálida tinta que la más brillante memoria.
El más cuerdo, más callado.
Guardas bien y no sabes para quien.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Donde entra beber, sale saber.
Hombre prevenido vale por dos.
Con la paciencia llega la comprensión.Con la comprensión llega el conocimiento.Con el conocimiento llega el poder.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
La cara bonita y la intención maldita.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Más vale loco que necio.
La zorra mudará los dientes, más no las mentes.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Ante la duda, la más madura.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
Para bien hablar, antes bien pensar.
La suavidad domina más que la ira.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Cambiar de opinión es de sabios.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
A quien vela, todo se le revela.
La virtud es de poco sueño.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Acertar errando es suerte y no talento.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Gente de montaña, gente de maña.
Secreto entre reunión es de mala educación.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
El necio dispara pronto sus dardos.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
La alegría intensa es cosa seria