El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
Primero, pensar y después, hablar.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Esposa prudente es don de Dios.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Querer es poder.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Los que saben más tretas, pierden más pesetas.
Amar y saber, todo no puede ser.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
El ignorante al ciego es semejante.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
El corazón no habla, pero adivina.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Interesa a veces que tres y tres sean siete.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
En el medio está la virtud.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
A la virtud, menester hace espaldas.
Andar y callar, eso es negociar.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
El lo que se pierde, se aprende.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Hasta al más superdotado, le sale un hijo tarado.
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
La virtud ennoblece.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Te quiero Andrés, por el interés.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.