Visitas, pocas y corticas.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Cada uno habla como quien es.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
A la fuerza, no hay razón que la venza.
La paciencia es la llave del paraíso.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
El mono sabe el palo al que trepa.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Mala olla y buen testamento.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
A quien mucho tiene, más le viene.
La avaricia rompe el saco.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Quien escucha, su mal oye.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Quien más tiene, menos suelta.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
Real ahorrado, real ganado.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
El juez que toma, presto es tomado.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
La suerte de la fea, la bella la desea.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.