Por sus hechos los conoceréis.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Las cosas lo que parecen.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Palabras señaladas no quieren testigos.
La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
La peor vejez es la del espíritu.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Haciendo se aprende a hacer.
A un traidor, dos alevosos.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Entender por donde entienden los gigantones de Burgos.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
A más servir, menos valer.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Oye lo que yo digo y no mires lo que hago.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Al buen corazón la fortuna le favorece.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
Hablar en plata blanca.
Fiar, en Dios y en otro no.
Lo heredado y lo ganado al juego, se tiene en poco aprecio.
A capar se aprende cortando cojones.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Alacena de dos llaves, la una entra cuando la otra sale.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Hazte responsable de tus actos.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
El loco, por la pena es cuerdo.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.