Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Estás trabajando para el inglés.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Si no sobra es que falta.
Acertar una y errar diez, mal acierto es.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Obras vea yo; palabras, no.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El que ríe el último, ríe mejor.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Mulas y putas siempre piensan unas.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
Cuando estás solo contigo mismo no puedes mentir.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Matar dos águilas con una sola flecha.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Hay confianzas que dan asco.
Si vives alegre, rico eres.
Quien desprecia, comprar quiere.
El que nada duda, nada sabe.