La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Con buenos modos se consigue todo
Te conozco, pajarito.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
El que no tiene enemigos, no tiene incentivos.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
No penetres demasiado hondo en el corazón de un amigo, no fuese caso que encontrases en él el egoísmo.
La mitad de la alegría reside en hablar de ella.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Siempre habla quien menos puede.
Ojo al parche.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El hombre que no se equivoca no es humano.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Para ser bella hay que ver estrellas
El que no pierde, algo gana.
La buena vaina no hace buena la espada.
El que sigue la caza, ése la mata.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
La actividad es la mercancía más conveniente
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Ningún ladron quiere ser robado.
Cuanta más grandeza, más llaneza.
Ahora al bueno le llaman tonto.
Tienes la razón, pero vas preso.
Tiene la cola entre las patas
Dar carne al lobo.
Hacer de una pulga un elefante.
El que no habla, no yerre.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.