El hombre está hecho para el trabajo y el ave para volar.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
De los escarmentados nacen los avisados.
Ira de hermanos, ira de diablos.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
El que está a las duras, está a las maduras.
El que busca, encuentra.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Los tontos consiguen las mejores cartas
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
El que tiene capa, escapa.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Una onza de vanidad deteriora un quintal de mérito.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Con tontos, ni a coger hongos.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Con el callar, vencerás.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Peso y medida, alma perdida.
Necesitado te veas.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
La alegría es gemela
Está por encima de sus enemigos el que desprecia sus agravios.
Hombre avisado, medio salvado
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Una cosa es ser sincero, y otra cosa ser grosero.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Cien refranes, cien verdades.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
El amor y los celos son compañeros.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Brilla por su ausencia.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.