La risa abunda en la boca de los tontos.
No saber ni torta.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Uno levanta la caza y otro la mata.
El que manda, manda.
Los sordos no oyen, pero componen.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Sufrir mujer contenciosa, es brava cosa.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Más ven cuatro ojos que dos.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
El mal comido no piensa.
Leer entre renglones.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Quien pregunta, no yerra.
Igual con igual va bien cada cual.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Decir refranes es decir verdades.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
El mayor desprecio es no hacer aprecio.
Hay que tomar el toro por las astas.
Como vives, juzgas.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Cazador que tira y no persigue, poco o nada persigue.
Hay que leerle la cartilla.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Cuenta y razón conserva amistad.
Deja la contienda, y no te quebrarán la cabeza.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Para acertar mejor, echarlo a lo peor.
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.