Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
"La virtud en su justo medio", dice el diablo, poniéndose entre los dos magistrados.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
Es más puntual que un ingles.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
A mala suerte, envidia fuerte.
Cuentas claras y el chocolate espeso.
De la mujer el consejo apresurado, del hombre el postrero y mesurado.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Pereza no alza cabeza.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Quien menos procura, alcanza más bien.
La unión hace fuerza.
Cae más rápido, un hablador que un cojo.
Al espantado, la sombra le basta.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Mientras el tímido reflexiona, el valiente va, triunfa y vuelve.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Lo que va viene.
Divide y vencerás.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Raposa que mucho tarda, caza aguarda.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Mujer mayor, es la mejor.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Habla siempre que debas y calla siempre que puedas.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
¿Usted qué come que adivina?
La mejor felicidad, es la conformidad.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.