El mejor adorno es, la modesta sencillez.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Indio con puro, ladrón seguro.
El uso hace al maestro.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
En la unión está la fuerza.
Saber dónde aprieta el zapato.
Buena madera, buen oficial espera.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Nunca creas que lo evidente es la verdad.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Hacerse de la vista gorda.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Los mejores bienes, en ti mismo los tienes.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El más avisado cae.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Aquel que guarda siempre tiene.
Decir, me pesó; callar, no.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El estudio y la experiencia, son los padres de la ciencia.
Principio quieren las cosas.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Escucha tu corazón... que sabe.
Amor con celos, causa desvelos.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
Hacerte amigo del juez
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Más vale bueno que mucho.