El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Más querría servir que recibir.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
Sin trabajo no hay recompensa.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Buen pedidor, mal dador.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
La suerte nunca da, solo presta.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
El que no mira, suspira.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
La modestia es patrimonio de los pendejos.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
A fuer de Aragón, a buen servicio mal galardón.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
La envidia acorta la vida.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Una pena quita a otra pena.
Para los desgraciados se hizo la horca.
La ignorancia es madre de la admiración.
Gente parada, malos pensamientos.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Lo comido por lo servido.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
El éxito sin honor es un fracaso.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Músico pagado, contento pero desafinado.
La envidia es una mala consejera.