A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
A mala venta, mala cuenta.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
No hay dicha, sino diligencia.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Nadie con su suerte está contento y todos con su talento.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Hasta el final nadie es dichoso.
Cuanto más haces, menos mereces.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Antes muerte que vergüenza.
El que nada tiene, nada vale.
Es preferible sufrir un agravio que causarlo.
A chico caudal, mala ganancia.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Vida sin amor, años sin verano
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Gran constipado, culo apretado.
Bien vestido, bien recibido.
Honra sin provecho no duerma bajo mi techo.
Ni muy tenido ni generoso, que todo extremo es vicioso.
Perdona el error, pero no lo olvides.
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
El que se escusa, se acusa.