Favor ofrecido, compromiso contraído.
La abundancia da arrogancia.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
De mala vid, mal sarmiento.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Bien reza, pero mal ofrece.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Quien nada pide, nada recibe.
El que espera desespera.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
A burlas, burlas agudas.
Día vivido, día perdido.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Quien no valora la vida, no se la merece.
Contra gustos, no hay disgustos.
Toda demasía enfada y hastía.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
¿Fiado?. Mal recado.
El que da porque le den, engañado debe ser.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Aseada aunque sea jorobada.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Lección dormida, lección aprendida.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
La suerte está echada.
Todo lo que no es dado es perdido
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.