Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Más vale odiado que olvidado.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Calumnia, que algo queda.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
De cada diez hombres favorecidos, cinco contentos y cuatro desagradecidos.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Aceptar un don, requiere discreción.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Alabanza propia es vituperio.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
A padre avaro, hijo pródigo.
Harto ayuna quien mal come.
Más se mira al dador que a la dádiva.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Santo que mea, maldito sea.
Vale más tener que no desear.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Ocasión perdida, para siempre ida.
A gran prisa, gran vagar.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Mata, que Dios perdona.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El que se queja, sus males aleja.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
A quien nada vale, no le envidia nadie.
Pobreza, víspera de vileza.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
El que poco pide, poco merece.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.