Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
A la que da con mal marido, se le va lo comido por lo servido.
Una respuesta amable mitiga la ira.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
A gran seca, gran mojada.
Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Favores harás, y te arrepentirás.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
Amor comprado, dale por vendido.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
A quien dan, no escoge.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
Renegad de viejo que no adivina.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Buena barba, de todos es honrada.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Hay que dar para recibir.
El trabajo no deshonra, dignifica.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Antes de que acabes, no te alabes.
Es más infeliz que una mata de habas.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
No lo hurta, lo hereda.
El trabajo ennoblece.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Buena vida si refrenas tu ira.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
El que pide lo justo, recibe migajas.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Quien da para recibir no da nada
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.